jueves, 16 de mayo de 2013

Experiencias...


¿Cuántas veces habré mencionado en mi vida que todo en este el mundo muy complicado, y que muchas veces me supera, que no está hecho para mí? Y seguramente que muchos de vosotros lo habréis pensado, por qué nos ocurren cosas malas, y por qué todo lo malo viene junto como si de un mal de ojo se tratara. Y si es cierto que a medida que pasan los años, las decisiones que nos tocan elegir son más y más complicadas, y allí es cuando nos cuestionamos si damos el paso hacia adelante o nos quedamos en el lugar en el que nos encontramos, aunque nuestro subconsciente por dentro nos dice muchas veces que le pongamos fuerzas y tiremos adelante, y a la vez nos muestra los contras.

 También es cierto que nadie nunca ha nacido preparado, todos somos novatos a la hora de enfrentarnos a nuevos retos, y cuando damos el paso adelante es cuando interiormente crecemos, y de ahí aprendemos y ganamos experiencia.

Experiencia… gran palabra, y podemos leerla desde el punto optimista o del punto negativo, hoy tan solo voy a mirarla desde el punto optimista, porque ver las cosas desde el punto bueno siempre es mejor que verlo del malo, si es cierto que puedo derrumbarme en menos que canta un gallo, pero pienso que para ser feliz, hay que ver el sol por muy nublado se encuentre.

En cuanto a la “experiencia” se que todavía existen miles de cosas que no conozco o no he vivido, pero si puedo hablar desde mi  juventud, desde que soy consciente de cada paso que he dado, y cuántas veces me he estampado… quizás muchas, quizás porque nunca nadie me ha dado un consejo, porque nadie se ha sentado a mi lado y me ha preguntado sinceramente ¿estás bien?¿puedo ayudarte?, yo te escucho... quizás por esos u otros motivos me haya equivocado al elegir mi camino, pero al fin y al cabo, lo que importa es que de todo aquello haya salido ilesa, pueden haberme dolido, como humana que soy, pero las heridas el tiempo las cura, y me he dado cuenta gracias a esos errores que he aprendido mucho, que la próxima vez ya se cual será mi decisión y a la vez más selectiva porque la próxima vez ya sabré lo que realmente quiero.

Cuántas veces me he parado a pensar en el día en el que estuve con el primer chico, cómo era mi reacción, lo que dije o lo que hacía… qué desastres…  pero si algo salió mal se que al día siguiente eso no volvería a ocurrir, porque no quería cometer el mismo error y quería llegar a sentir lo que realmente tenía que sentir, no tenía que ser dolor, sino placer, y sí lo conseguí, y bueno, que voy a contar, placer es una palabra que suena bien, no necesita una descripción y al fin y al cabo todos sabemos lo que es y lo que se siente.

Con el paso del tiempo y de los años aprendí de nuevo otra lección… el desamor… y tan solo puedo decir que esa palabra me da “asco”, resulta bastante triste echar a la basura cinco años de tu vida y que al recordarlos con el paso del tiempo tan solo te den ganas de vomitar, y piensas “que tonta fui”, eso es algo que mi subconsciente me repite muchas veces, aunque intento no pensar en ello, no lo vale.  Y bueno, sacándole el punto de vista positivo a todo esto tan negativo es que gané experiencia  en cuanto a la hora de entregar mi amor a alguien, no me resultó nada fácil abrir los brazos a otra persona, volver entregar todo lo que ya di una vez y que volviera a ser despreciado por otra persona, tenía miedo, pero lo hice, y esta vez con la mente bien clara y firme, conocía mis defectos, y sabía lo que quería, y sabía que no iba a cambiar nada en mi vida por esa persona porque mi esfuerzo me había llevado y no iba a dejar que nadie me lo derrumbara de nuevo, así que acepté, y me aceptaron tal y como soy… qué más puedo pedir…

Si hoy pudiera dar un consejo a una persona que está conociendo a otra sería: nunca escondas cómo eres, te conocieron de esta manera, y así es cómo se enamoraron de ti. Nadie es perfecto.

Voy a ser realista… los consejos son buenos escucharlos, pero al fin y al cabo… todos hacemos lo que queremos.

Con todo esto, lo único que quiero decir es que cada uno debe vivir su vida, los buenos consejos siempre son buenos escucharlos, aunque cada persona dará un punto de vista diferente, unos serán con maldad y otros de corazón, pero todos actuamos diferentes, y vemos el amor de diferentes maneras, yo todavía hay muchas cosas que no entiendo, pero supongo que algún día lo haré. Hay que disfrutar de los buenos momentos, y hacer de ellos muchos más que de los malos, y si hoy recibimos un palo, mañana nos regalarán una rosa, pero a raíz de todo aprendemos a levantar la cabeza y darle frente a todo aquello que una vez nos hizo daño, porque no vale la pena malgastar nuestro tiempo en personas que no lo merecen, siempre hay otras a tu lado que sabrán comprenderte y darte su cariño, yo las encontré, y hoy para mi esas personas valen oro.

P.D. Se feliz y haz el amor (mucho, mucho, mucho…) libera tensiones :D





                                                                Una loca depravada

jueves, 9 de mayo de 2013

Imagen, sexo y amor

Hasta cuánta importancia podemos darle al aspecto físico para que una persona nos atraiga a primera vista... ese es un debate que tenemos siempre presente, y es que con toda la publicidad que se hace hoy en día para cuidar nuestro cuerpo es casi casi excesiva, porque al fin y al cabo, con un poco de cuidado todos podemos llegar a mantenernos físicamente bien, solo hace falta un poco de esfuerzo y paciencia.

 Muchas personas pensarán que el aspecto físico no es importante para llegara enamorarnos de una persona... ¿de verdad? vamos a ser realistas y digamos la verdad, el físico si cuenta, porque el simple echo de ir por la calle y que un chico nos diga un piropo, lo miramos y vemos que es guapo, y tiene un cuerpo y una presencia indescriptible nos podremos coloradas y desearíamos conocerle de verdad. Pero si en el mismo caso esa persona resulta desagradable para nuestra vista, nuestra respuesta puede ser o un insulto o una mala cara y pensaremos que qué narices se cree. 

Por suerte o por desgracia es así.

 Aunque no voy a discutir el echo de que a nuestro lado tengamos a una persona, que bueno, físicamente no es de lo mejorcito, pero sabemos que hay un feeling entre ambos, y  surge el amor, ahí es cuando quizás dejamos un poco de lado el querer un tío bueno. 

Y es que yo siempre he dicho que mucho músculo al fin y al cabo, tan solo es músculo, y conllevará a un tío egocéntrico y que sólo mirará por él, y que la mayoría de ellos tan solo se fijarán en una tía buena para que más o menos esté a su altura, realmente es todo un poco irónico. Desde mi punto de vista  todo conlleva una relación en cuanto a la persona, quizás nos fijaremos en una persona que esté tremendamente buena, y cuando por fin lo conocemos nos damos cuenta de que tan sólo mira por él... 

¿Y nosotras? en segundo plano ¡NO!, nosotras no somos segundo plano de nadie, y jamás debemos sentirnos como tal, y si es así, hay que dar largas rápido, porque si es cierto que hay gente con gran corazón y que puede hacernos sentir como princesas en un cuento de hadas, aunque resulte muchas veces complicado de encontrar. 

A cuántas chicas no nos ha pasado estar con un grupo de gente, amigos y amigas en la playa, y de repente pasa por delante una tía buena y ver a todos los chicos babeando como niños... realmente eso nos hace sentir como si nos hubieran pegado una patada en el culo. Aunque no voy a descartar que las chicas también  se nos vayan los ojos cuando pasa un chico con su cuerpo perfecto. Todo eso tan solo lo visualizamos en nuestras fantasía porque lo que se nos pasa primero por la mente es que una persona como tal jamás la podríamos tener a nuestro lado, ¿Quién sabe? quizás nos valoramos poco y de vez en cuando deberíamos ser un poco más positivos, abrir los ojos y pensar que ¿por qué no?, nadie es más que otro, tan solo es apariencia. 


Desde pequeña siempre soñaba con encontrar el amor de mi vida, casarme y tener hijos, el sueño de cualquier niña, imagino, pero a medida que nos vamos haciendo adultos, esos sueños empiezan a coger otra forma, ver la vida desde otra perspectiva, con las experiencias nos vamos haciendo más selectivos y más exigentes con la persona que deseamos que esté a nuestro lado, porque todos tenemos nuestro carácter.

Nunca nadie dijo que encontrar el amor perfecto fuera fácil , y es que el amor en sí tampoco es fácil, ni mantenerlo ni encontrarlo, y quizás cuando somos jóvenes tonteamos, con uno, con otro, o con un poco de suerte, nos quedamos con el primero que ha aparecido en nuestras vidas y permanece para siempre, aunque por desgracia cada día creo menos en que eso exista, pero si puedo decir y muy orgullosa de ello, que mis padres son un gran ejemplo a seguir, jamás los he visto discutir, jamás he escuchado una discusión en casa, y eso para mi es un gran ejemplo a seguir, pero como he dicho, las cosas hoy en día no son como antes y nos volvemos más exigentes. 

Hay un echo que muchos me daréis la razón y es que cuando nos encontramos sin pareja, somos libres y nos vamos de fiesta y queremos comernos el mundo, nadie se te acerca, como si ahuyentáramos a los demás, en cambio, cuando tenemos pareja, y nos dedicamos una noche a nuestros amigos, a pasar un buen rato, todo el mundo quiere conocerte, como si se tratara de un imán, ¿por qué? ¿por qué cuando realmente buscamos el amor, y estamos dispuestos a conocer y abrir las puertas para conocer a alguien de verdad no se nos acerca nadie? quizás si es cierto que la Ley de Murphy es real, no lo se, pero este echo ocurre SIEMPRE.

Luego tenemos otro punto de vista que nadie dice, pero que es una realidad tan pura como que yo me llamo Susana, y es que, cuando conocemos a alguien, por nuestra mente ronda ¿Cómo será en la cama? si si, es así, y nos vamos de marcha y de repente lo vemos bailar, todos sabemos ese dicho de que quien sabe bailar y llevar el ritmo de la música, en la cama es igual, con buen ritmo, ¿es eso cierto?, porque si es así, y esto se descubre, si yo fuera chico iría a clases de baile y luego demostraría todo lo que se, o todo lo contrario, no me movería mucho y lo dejaría todo en... ¡PRUÉBAME!, aunque todo está en el aire, no soy la más adecuada para darlo por echo, aunque desde mi experiencia... yo creo que es cierto.

Aunque por otro lado, en cuanto a las chicas, creo que puedo decir lo mismo, y ya no solo se nos puede imaginar con el echo de vernos bailar, yo creo que en una chica también podemos imaginarlo según sus gestos, si es atractiva o no, si es una persona más bien tranquila o más bien una persona activa y con ganas de vivir la vida, tan solo creo que todo es verlo desde otra perspectiva, porque, muchos me discutiréis esto, quizás más bien los que son vírgenes, pero... el sexo en una relación es el 90%, y si eso no funciona.. adiós muy buenas, suena cruel, pero cuando esto ocurra, dará mucho que pensar.


Y si funciona... pocas cosas habrán en esa relación que puedan destruirla, aunque conlleva su esfuerzo mantenerla y compartir diferentes personalidades, pero siempre se puede aprender de los demás, no nos cerremos tan solo en nuestras ideas.

P.D. Hagamos mucho el amor, y menos guerra a los demás, que si todos lo hiciéramos habría menos gente por el mundo amargando a los demás.





                                                Una loca depravada

lunes, 22 de abril de 2013

La primera vez

Muchas veces no nos damos cuenta de lo rápido que pasa el tiempo, y es que a medida que uno se va haciendo mayor, las responsabilidades van aumentando, el echo de buscar trabajo, encontrar pareja, ganar dinero y comprarnos nuestros caprichos y ganar dinero cuando ya no es para caprichos sino para obligaciones... 

Y así pasan nuestros días, con nuestra obligación de ir a trabajar, cumplir con nuestras tareas, cuidar de nuestra casa, etc.

¿Y si nos paramos a pensar un momento y recordamos cómo era nuestra juventud?... Cuantos recuerdos encontramos en el baúl...  y seguro que hasta sonreímos si recordamos alguna gamberrada que hicimos, o de lo que éramos capaces de hacer, el daño que podríamos haber causado cuando para nosotros tan solo era un juego divertido y hoy son otros quienes ocupan nuestro lugar. 

Y recordamos cuál fue nuestro lugar de juegos, el sitio donde crecimos y cómo ha cambiado todo, pero sabemos que esa infancia nadie nos la robará porque tan solo es nuestra, y aunque la vida nos haga madurar, ese niño que un día jugaba al escondite, o al pilla pilla, sigue en nuestro interior.

¿Y qué ocurre cuando esa infancia se va convirtiendo en pubertad? Allí es donde nuestro organismo se acelera, las hormonas van flechadas y nos vuelve unos locos inseguros que nos lleva hacer locuras que nunca antes habíamos imaginado tan siquiera con nuestra inocencia.

 Nuestra mente nos empieza a jugar malas pasadas, empezamos a conocer a chicos, creamos grupos, cada cual se flecha por su amor platónico y de ahí deja volar su imaginación, pensando en cómo sería pasar el resto de su vida a su lado, en el momento de su primer beso con aquel chico, en ir cogidos de la mano y descubrir nuevas fronteras. Pero sabemos que nada está en nuestras manos porque estamos controlados por la hora de llegada a casa, la hora de hacer los deberes, limpiar nuestra habitación, y el fin de semana comida familiar, lo cual nos deja tiempo límite para disfrutar de esos pequeños encuentros con aquél chico que tanto hemos fantaseado.

¿Cuántas veces habremos pensado en cómo sería aquel primer beso? Si no tenemos ni idea de cómo es, ni qué se siente, si sabremos hacerlo bien, si se reirá de nosotros y nos deje en cuanto lo hayamos probado... Qué estrés mental nos crearon todas aquellas preguntas por el echo de dar nuestro primer beso, ojalá fueran hoy esos nuestros mayores problemas.

Y de repente llega el encuentro, el cual siempre habíamos deseado, nos ponemos nerviosas, imaginamos cómo será ese encuentro tan esperado, y cuando ocurre... de repente aquello que tanto habíamos soñado con aquel chico que tan locas nos tenía, se vuelve en un cúmulo de sensaciones que nunca antes habíamos experimentado, y nos dejamos llevar por el roce de sus suaves labios, y vamos notando cómo su lengua acaricia tus labios, dulcemente, y a la vez con sus manos va acariciando nuestra cara, y nuestro cuello. Aquel momento resulta ser el más increíble de nuestra vida, y al acostarnos en nuestra cama tan solo pensamos en aquél increíble encuentro.

A partir de ese momento, los encuentros cada vez son más íntimos, lo que ayer era tan solo un beso, hoy buscamos rincones donde nadie nos pueda ver y escondernos con nuestro chico para poder besarnos sin parar, sin que nadie pueda vernos, y no hayan distracciones, y de repente empezamos a notar como nuestro cuerpo va aumentando su temperatura, aquellas manos que tan solo acariciaban nuestra cara, hoy buscan nuevos rincones que acariciar y el juego va aumentando su nivel.

De repente un día nos encontramos en su cama, besándonos con esa pasión en la que deseamos que el tiempo se pare justo en ese momento, las caricias empiezan su nuevo recorrido, acariciando nuestro cuerpo, y de ahí pasando por el interior de nuestra camiseta y notando como sus suaves manos nos van acariciando, de la cintura van ascendiendo hasta nuestro pecho, y de repente... damos un pequeño sobresalto por la sorpresa de que aquella zona todavía no había sido explorada, pero sabemos que nada más nos importa en aquel momento, así que a pesar de aquel sobresalto nos dejamos llevar, y así como vamos jugando, nuestro cuerpo empieza arder, el cosquilleo del estómago vuelve a retomar vida. Ninguno de los dos somos unos expertos en el sexo ni en el amor, pero como instinto, y sin que nadie nos haya dado una lección de cómo se debe jugar a este juego, dejamos que nos vaya quitando la ropa, empezando desde arriba, hasta abajo, sentimos cómo esa sensación invade nuestro cuerpo y tan solo deseamos acariciar su piel y que nos apriete bien contra su cuerpo para sentir ese calor propio, y a la vez su olor corporal que nos invade y nos enloquece. 

 Entre besos y caricias, dejamos que fluya la imaginación de chico, ya que la falta de experiencia no nos deja llevar las riendas, por miedo, o por vergüenza... y de repente nos vemos tumbadas con el chico entre nuestras piernas, besándonos sin parar, notamos como una mano va bajando hasta el interior de nuestros muslos, y sentimos como se funde en nuestro interior...

Esa sensación nos resulta quizás dolorosa, pero a la vez placentera, un tanto extraña, pero sabemos que no queremos parar, y nos volvemos a dejar llevar...

Cuántas miles y miles de historias de esas primeras veces podrán existir, y cada una a su manera, unas buenas otras no tan buenas, pero siempre existirán, y sabemos que a muchos nos gustaría nos volver a ese pasado pero con la experiencia ahora adquirida, pero no sería lo mismo, aunque ahora muchos ya sabemos tomar las riendas cuando la ocasión lo permite... siempre existen otras primeras veces, dejemos fluir nuestra imaginación y hagamos de cada día una nueva historia.









                                                                     Una loca depravada

jueves, 11 de abril de 2013

Ligar no resulta fácil

"Si te vas mis mañanas se cubren de hiel, 
solo hay algo mejor que pararme a pensar en ti:
 recorrerte desnuda de principio a fin"

Ante estas palabras no tengo nada más que decir... solo que se han perdido mucho las formas para conquistar a una chica como se merecen. 

Y ya no digo que se deba escribir un poema o escribir un mensaje cada día diciendo cuánto nos quieren o controlarnos las veinticuatro horas del día... no. Las tiempos han cambiado, al igual que las personas, pero si es cierto que ya se hace cansino el hecho de salir, se te arrime una persona y te suelte el mismo comentario de siempre:

- Qué guapa eres...
- Si yo fuera tu novio no te dejaría salir sola...
- Qué ojos tan bonitos tienes...
- Tu novio dónde lo has dejado...

¡¡Por favor!! solo un poco de por favor... ese cuento ya lo sabemos, y no sólo escribo sino que lo grito a los cuatro vientos. Parece que todos los chicos han estudiado el mismo párrafo para dedicarlo a la primera chica que se les cruza en el camino cuando salen de fiesta. Y ¿qué se llevan como respuesta?... muy fácil, o que sean ignorados, o por parte de la chica una cara de asco diciendo que ¿qué narices se cree?.

Quizás les funciones, quizás no, yo como chica/mujer la ignorancia es lo primero que se llevará como respuesta. Ya no es que me resulte repetitivo, sino que a veces me da hasta rabia que abran la boca porque la imaginación la han dejado en su casa y siempre son las mismas frases... ¡holaa!, no nacimos ayer.

Las personas tenemos la suerte de que cada una es diferente, todos tenemos una manera distinta de ser y de pensar, y gracias a eso, esas formas de ligar puedan funcionar, aunque ... poca cosa diría yo.
No soy psicóloga ni soy un gurú del ligue ni nada parecido, pero se que no resulta tan complicado echarle un poco de imaginación a la hora de querer conocer a una persona porque de primera vista nos haya resultado increíble y queramos conocerla.

Para empezar, los chicos empalagosos tienen todas las de perder, no nos gusta que un chico que se nos acople cuando nos encontramos con nuestra gente y que encima vaya con unas copas demás y se nos acerque a la cara para hablar echándonos ese aliento... y que sabemos que al día siguiente ni os vais acordar de nuestra cara...

Segundo, antes de pedir el número de teléfono, es interesante y va en relación al primer punto, conocer a dicha persona, aunque tan solo sea por diez minutos, informarse de si tiene pareja... porque el echo de estar de fiesta con amigos/as no significa que busque compañía, porque dudo que nadie de su número de teléfono si al primer instante ya resulta incómodo, así que los modales son un gran punto.

Tercero, los piropos hay que trabajárselos un poco más...  siempre se repite la misma historia.

Cuarto, sabemos si se trata de un pica-flor (ligón de todas las chicas de la discoteca), y eso no nos hace sentir muy especiales, al fin y al cabo sólo busca compañía para esa noche y eso nos hace sentir como el resto, una cualquiera, para eso preferimos irnos a casa a descansar la mona y así no complicarnos la vida.

Quinto, y aquí dejo mi lista, intentar ligar cuando uno va borracho... ligará con su propia almohada, que es la única que le sujetará la cabeza durante toda la noche.

Hay una frase que todos sabemos y es que las chicas deberíamos llevar un manual bajo el brazo para entendernos.. ¡¡no!!,  un simple ejemplo: 50 sombras de Grey, os preguntaréis a qué se debe su fama, que todas las chicas hablamos de lo mismo... pues es muy sencillo, como digo yo: es el manual perfecto para el hombre, y puede dar muchos puntos positivos para saber conquistar a una chica. 

¿Y qué resulta tan fascinante de ese hombre? sí, es un chico con mucho dinero, y muchos pensarán que ahí picaríamos todas, pero no, porque al fin y al cabo, para mí, donde esté una persona que me de lo que más quiero, el dinero es lo último.  Este chico tan fantásticamente increíble resulta fascinante porque sabe cómo conquistar a una chica desde el primer momento en que la ve, sabe seducirla en cualquier situación sin necesidad de pronunciar una palabra porque con la mirada lo dice todo, sabe cómo llevársela a la cama y complacerla sin miedo, ahí es donde quiero llegar... a veces no hacen falta las palabras para saber seducir.

¿Cuántas de nosotras no hemos soñado con que un chico nos trate de esta manera? nos enloquezca de tal manera que sólo deseemos el momento de estar con él para ¡¡desfogarnos y reventarlo!! suena quizás un poco exagerado, pero no siempre uno desee que le hagan "el amor", cada situación merece su recompensa.

Y chicos... sólo hablamos de eso... quizás sería interesante echar un ojo a este "manual".
Punto interesante, no es escrito por un hombre... sino por una mujer, y ahí hay mucho en lo que pensar, si ella lo cuenta, alguna lógica debe tener.

Sólo voy a decir que un chico resulta interesante cuando éste nos pone las cosas un poco más difíciles, se hace un poco de rogar, no nos da todo la primera noche, sino que deja caer que le interesamos pero no da ese primer paso, así es como nosotras nos vamos enganchando, es más... en pocas palabras y muy claras:
" nos gustan los chicos un poco malotes" que nos respeten, pero que sean interesantes, que el cuento de cada noche ya nos lo sabemos.


Y nos mintamos, una imagen vale más que mil palabras, así que la presencia se lleva un 80%. Seamos malotes pero sin que se nos vaya de las manos.

A ver cuántos saben aplicárselo.

Y con esto, me voy a de fiesta, a ver qué sucede...





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viernes, 5 de abril de 2013

Fantasías...

¿Quién en su vida no ha tenido nunca una fantasía sexual (o varias)? ... vamos, ¿y quien ha dicho que eso fuera un pecado? ¿Quien ha dicho que eso fuera malo? ¡¡NO!! porque de las fantasías también nos alimentamos, y gracias a ellos por lo menos podemos darle un poco de imaginación a nuestra vida cotidiana, y si no los conseguimos por lo menos no podrán decirnos que no lo hemos intentado.  Existen muchas clases de fantasías o de sueños, pero yo solo quiero dirigirme a las fantasías sexuales... y cuántas existen...  También sabemos que de la imaginación a la realidad hay mucha diferencia y las cosas no son como muchas veces uno piensa o se imagina, pero bueno... ¿por qué no probar?.
Una fantasía, en la que he tenido conversación con muchos amigos/as, sería hacer un TRÍO... con dos chicos en el caso de las chicas o con dos chicas en el caso de los chicos. Por desgracia la gente juzga muy mal, y quizás lo contamos y el de enfrente nos mira como diciendo que somos unos salidos mentales, unos pervertidos, o incluso unas guarras, y ¿por qué? por suerte o por desgracia todos somos diferentes y no todo el mundo comparte la misma opinión, pero si es cierto que deberíamos aprender a respetarlo, porque quizás la idea de hacer un "Trío" le resulte repugnante, pero y ¿por qué no menciona el otro cuál sería su fantasía? y que no me digan que no tiene... que no me digan que no le gusta el sexo... porque en ese momento sería yo la que pensaría mal. somos humanos...



Esto es tan solo el ejemplo de una fantasía sexual en la que muchas personas sueñan, o quizás ya la han hecho realidad, porque ha sucedido y seguirá sucediendo, y puedo asegurar de que no ha resultado horrible, ni mala experiencia, y se que volverían a repetirlo, pero como ya he dicho, la gente es mala, y quizás por eso lo llamamos fantasías, acciones que no realizamos por el simple echo de ¿Qué pensarán de mi?. 

Y con esto no me refiero a que ahora vayamos todos y nos pongamos manos a la obra y tiremos la toalla y al carajo con todo... (o... bueno lo dejo en vuestras manos...). 

El mundo ha cambiado mucho, mi madre me cuenta muchas veces cómo eran antiguamente las mujeres: que si fumaban se las consideraba unas guarras, que no podían llevar pantalones, sino faldas, que los domingos había que ir a misa, o que simplemente había que llegar virgen al matrimonio... pfffff ¿yo qué queréis que opine? doy las gracias por no vivir en aquella época, creo que preferiría no haber nacido (si, suena exagerado), porque no lo comparto, como he dicho todo ha cambiado mucho, y quizás en exceso, pero bueno, es lo que nos toca y vivir y yo agradezco la parte que me ha tocado.

Como decía el tema de las fantasías sexuales forma parte de nuestra vida privada, y muchos desearíais hacerlas realidad, pero también se que muchos/as prefieren tan solo pensarlas pero que saben que si se les planteara el momento, se echarían para atrás... o no...

Dejemos el trío a parte, e imaginemos que nos encontramos en la discoteca, suena aquella canción que tanto nos vuelve locos, cómo no, llevamos unas copas demás encima lo cual indica que vamos bastante contentas y todo nos parece increíble, los problemas han desaparecido aunque tan solo sean por un par de horas... de repente vemos que se nos acerca aquel chico que tanto morbo nos da, aquél por el que harías los que fuera para llevártelo a la cama sin pensarlo, se arrima y nos dedica un baile apasionado, sin seguir el ritmo de la música pero nosotras ya le ponemos el que indica nuestro cuerpo... sabemos que el baño no cae muy lejos, y que no solo hay uno, sino varios y que podemos hacer uso por un momento de uno...Notamos que la temperatura que nuestro cuerpo, si ya estaba a buena temperatura ahora se encuentra en estado de: "llama a los bomberos para que apague este fuego", si si, y sabemos que esa situación en la que sabemos que nos están mirando resulta por un lado cortante pero por otro pensamos: por favor no pares, y en voz baja se nos acerca al oído y nos ofrece una sesión de sexo loco en el baño... ¿¿qué haces??


Y de repente te das cuenta de que aquella situación es incontrolable y tan solo te dedicas a cogerlo de la mano y dirigirte al baño, entrar disimuladamente y con un poco de imaginación disfrutar de aquél momento que no siempre se nos va a presentar... 

Y sin pensarlo, aquella situación resulta haberse convertido en una fantasía sexual ¡¡hecha realidad!!, y al día siguiente te despiertas, un poco alarmada, pensando en si alguien nos habrá visto, qué pensará la gente, pero yo pienso... ¿Qué más da?, eso que te llevas, y a disfrutar que son dos días, y las oportunidades, no siempre aparecen dos veces.

No voy a dar consejos de psicólogos ni mucho menos, pero sabemos lo que nos gusta, sabemos cómo hacerlo y sabemos prevenirnos, así que cada loco con su tema, y que no hay que tener miedo a darle un poco de picardía a nuestra vida para saber que estamos vivos y es nuestro momento.
                                                                      "Vivan las fantasías"




                                                                  Una loca depravada

jueves, 21 de marzo de 2013

Nuestra banda sonora

¿Qué sería de nuestro mundo sin música? ¿Cuántas canciones juntaríamos a los largo de nuestra vida las cuales nos han acompañado en momentos difíciles, de alegría, de tristeza, etc.? Y es que al final es como nuestra banda sonora personal, en cada situación o según nuestro estado de ánimo nos dan ganas de escuchar un estilo de música u otro, y como bien dice el refrán: "la música amansa a las fieras", y es cierto pero también pienso que de mansas nos puede poner a mil...si, porque quizás nos encontramos en el coche, y de repente... suena una canción la cual te recuerda al fin de semana pasado donde estuviste bailando como una loca y de repente te entran ganas de bailar, de gritar, ¡¡de volverte loca!! y eso me pasa a mi, y no creo que sea la única...

Así como van pasando los años, vamos conociendo a nuevas personas, unas van y otras aparecen, quizás se quedarán para siempre o tan solo serán un pasatiempos, pero aún así, en un momento, aparece una canción a la que aquella persona le encanta, y tú, bueno, no era de tu interés, pero a raíz de aquel momento aquella canción que no significaba para tí, la próxima vez que la escuchas te viene a la mente esa persona... quizás no todo el mundo lo vea del mismo modo, pero si es cierto que hay detalles que nos hacen acordar de algunas personas. A veces me pregunto cuáles serán las canciones que hacen acordarse a los demás de uno mismo, y cuál será el significado para ella en ese momento, me resulta interesante porque significa que tú también formas parte de su vida.

Yo podría hacer una larga lista de mi propia Banda Sonora, se compondría de canciones a las que no podría ni escuchar, porque o no me gustan o porque han surgido en momentos de mi vida que no eran "buenos" por así decir. Pero luego hay otras que... me fundiría al escucharlas, y me encantan, pero en muchas siento que no debería escucharlas en cualquier momento porque formaron parte de un pasado el cual para mi fue inolvidable, y no me gustaría que cambiara su recuerdo.

Me encanta bailar, y quizás no lo haga muy a menudo, pero si es cierto que me he pasado mucho años encima de escenarios, y nunca imaginé la sensación que puede causar el echo de salir y darlo todo delante de tanta gente, quizás conocida aunque el resto sea gente desconocida. ¡¡Es increíble!! y muchas veces echo de menos esa sensación, esa en la que sabes que estás haciendo lo que más te gusta y puedes compartirlo con todo el mundo, ojalá pudiera sentirlo muchas más veces, aunque no sea encima de un escenario, pero no dejar de sentir emociones increíbles porque al fin y al cabo es todo lo que nos vamos a llevar.

No todo el mundo por suerte o por desgracia disfruta de la misma manera, cada uno tiene sus gustos, y sus hobbies, o sus preferencias, pero como amante del baile, he podido desahogarme bailando muchas veces con la gente de mi alrededor y ha resultado increíble, porque nos hemos reído, y hemos vivido juntos canciones que nos han motivado al cien por cien, y es que al final ha resultado como una terapia, porque si no has tenido un gran día, bailar te ayuda a liberar la tensión.

Pero a mi me gustaría llegar a un tema más intenso, porque no siempre bailamos en la discoteca, cuántas habrán bailado para su propia pareja, o no pareja, que más da... un baile de aquellos sensuales, en el que nuestra ropa no se compone de un "traje de luces", compuesto de grandes complementos, con un escote de vértigo, no, sino que va compuesto de tacones de aguja... medias a medio muslo sujetadas por un liguero que empieza en la cintura,,, un picardías medio transparente con encaje... con o sin ropa interior... o quien sabe, un buen traje de colegiala para hacer realidad el sueño de nuestra pareja, para que no se vuelva todo una rutina y de esta manera hacerlos disfrutar de nuestro espectáculo para que se den cuenta de que nosotras sabemos ponerle un toque de picante... hay que ser de vez en cuando un poco "mala" y demostrarles que nosotras también sabemos llevar las riendas...

¿Y cuál es una de las fuentes que juegan un gran papel en ese mismo momento?... la música, que de nuevo vuelve a  estar presente en nuestra vida...

¿Y qué hacer cuando un chico al encuentras irresistible te saca a bailar te seduce al mismo tiempo, mientras te dejas llevar por la música?... uffff eso no tiene nombre, pero sabes que te lo llevarías a la cama y le demostrarías con mejor ritmo todo lo que puedes llegar hacer, pero que no pare... que ese momento no pare.

Pero también resulta fascinante cuando de por sorpresa nos encontramos en casa y nuestra pareja nos coge y nos empieza acariciar, a besar la nuca desde atrás, te lanza de repente a la cama y te  demuestra sus movimientos más exquisitos, te marca su ritmo y tú te dejas llevar, te enciende y hace que se despierte la pasión más loca... ojalá fuera así cada día, nos ayudaría a levantarnos con mejor pie cada mañana y sonreírle al mundo pensando en la noche anterior y el momento tan increíble que pasaste.

P.D. Hagamos de nuestra música momentos inolvidables y compartámoslo con la gente que más se lo merece porque al fin y al cabo es quien nos va acompañar hoy o mañana y quizás para siempre. Es fascinante saber que siempre habrá alguien a quien le guste bailar a tu ritmo y sacarte a bailar cuando menos te lo esperas, y si no es como pareja... que lo sea como amante. ¡¡Es una buena terapia contra el estrés!!




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jueves, 14 de marzo de 2013

La primera vez...

¿Cuántas veces habremos pensado en cómo sería la primera vez que nos iban a besar... nuestra primera noche con un chico...? ¿Cuántas veces hemos llegado a pensar en cómo sería...? pero ya se sabe que no es lo mismo el imaginarlo que el hecho cuando sucede. 

Podríamos pensar: ojalá volviera atrás en el tiempo en aquel mismo lugar pero con la experiencia que ahora mismo tengo... cuántas veces lo habremos mencionado, pero no se trata de ser más experto o menos, porque nunca volveremos a pensar o a imaginarnos cómo sería... como lo hacíamos con nuestra inocencia. 

A mi nunca se me olvidará la veces que veía a mis amigas o a la gente de mi alrededor cuando veía dándose un beso con un chico... yo quería ser esa chica, quería saber qué se sentía en aquel momento, y lo imaginaba millones de veces, pero nunca sucedía, pero a la vez sentía un miedo en mi interior, miedo a no saber hacerlo, a que se llegaran a reír o a ser rechazada, porque no sabes si sabes hacerlo hasta que ocurre. 

Y por fin llega el día tan esperado, ese día en el que quedas con un chico, y sabes que va a pasar, pero actúas nerviosa, con esa risa tonta que a veces nos sale por nervios... te encuentras sentada en un rincón, siente que él se te pega más de lo normal y notas cómo tu hombro roza con el suyo y sabes que ha llegado el momento, ese con el que durante tanto años habías soñado, ves cómo acerca su cara a la tuya y sientes al instante que sus labios ya están pegados a los tuyos... ¡¡ohh por fin!! piensas en tus adentros. 

¿Pero qué ocurre cuando ese beso tan esperado resulta algo... cómo podría describir... seco, frío, con mal sabor... ¡¡Oh si!! Que fracaso tan grande, aquello que imaginabas tan especial resultó ser decepcionante, y decidí no volver a ver aquella persona por el simple echo de que no cumplió mi sueño como yo imaginaba. Aquella experiencia me hizo pensar de que quizás los besos no eran tal y como yo siempre imaginé, así que pensé que no era para tanto. Para mí un beso perfecto era sentir los labios de la otra persona suaves, carnosos, calientes... de esos que hacen que se te salga el corazón.

Y pasó el tiempo, hasta que un año después me enamoré de un chico, el cual no me resultó nada fácil conseguirlo porque todos los paso los tenía que dar yo, si algo quería, tenía que conseguirlo por mi propio pie, así que me llené de valor y me lancé a pedirle una cita, por mi suerte aceptó, así que yo no podía ni creerlo. Me sentía nerviosa, destrozada, y con ansias de que llegara ese encuentro... De repente e inconscientemente vuelves a imaginar cómo será ese beso, si volverá a ser como el anterior, pero o con un poco de suerte será como el que yo siempre he querido.

Llegado el día del encuentro, nos vamos a dar una vuelta, en algún lugar donde nadie nos viera, así es o solía ser cuando yo empezaba a salir, buscamos un lugar tranquilo para los dos, y una vez allí se me lanzó para besarme... ¡¡Ohh si!! ¡¡aquello era un beso!! por fin pude sentir de verdad cómo era un beso apasionado, con ganas, caliente... de esos que te paran la respiración.


Y a partir de ese momento piensas que no estabas equivocada con lo que se podía llegar a sentir con un beso. Pasan los días y ese beso va ganando su experiencia y sientes que cada vez se intensifica más.

Pero como seres humanos con el tiempo sabes que tu cuerpo va despertando nuevas emociones, sientes que tienes ganas de avanzar, de que ese beso vaya acompañado de caricias, de descubrir y destapar aquella inocencia que nos invade cuando resultamos inexpertos ante mundos desconocidos. 

 Tu imaginación vuelve a volar y empiezas a pensar en el próximo encuentro, si será cosa de un solo beso o si ya empezarás a descubrir nuevas emociones...

Hasta que un buen día te despiertas y para ti todos aquellas sensaciones, emociones, nuevas experiencias quedaron atrás, y sientes que te queda poco por experimentar, tus conocimientos ya llegan a otros niveles y tus expectativas rondan hacia otros caminos, nuevos retos e intentas "seducir" a tu pareja de otras maneras, ahora ya se trata de hacer que la rutina no esté presente y hacer volar tu imaginación, porque ya eres una mujer, y sabes sacar tus armas para hacer que tu chico te desee y sólo haga que pensar en ti porque sabes cómo volverlo loco.

Muchos nos arrepentiremos de momentos de nuestra vida, porque siempre cometemos errores, pero debemos sentirnos orgullosos de todas nuestras experiencias, porque gracias a ellas hoy somos mejores que ayer, sabemos que la vida no es un camino de rosas, siempre hay baches que superar, pero gracias a todas esas decisiones que tomamos un vez, hoy somos mejores, o por lo menos intentamos superarnos día a día. 


P.D. Hay una frase que una vez me dijo alguien muy importante, alguien que siempre me ha dado su punto de vista, y es que cuando uno es joven, "virgen" para ser exactos  pensamos e imaginamos en el amor de nuestros sueños, cómo será y que vivirás feliz y siempre estarás a su lado, el sexo no entra en nuestro mundo.
 Pero cuando ya pasas de esa etapa, cuando ya pasas a niveles más adultos, ya no piensas en tu amor platónico, sino en lo bueno que está ese chico y cuántos favores le harías si estuviera a tu alcance, qué harías con él, y quizás ni tan solo piensas que tendrás un futuro con él, quizás y con un poco de suerte pasarás una noche o quizás dos, pero con eso te basta.
Si es cierto que la inocencia te hace ver las cosas de ciertas maneras, sin responsabilidades en la vida, tan solo sacarte los estudios, pero yo me quedo con la experiencia, nunca se sabe demasiado, pero con lo que sabemos... se pueden hacer maravillas.






                                                                       Una loca depravada